lunes, 19 de enero de 2009

Tuve hambre y no me diste de comer. Documento sobre la crisis alimentaria

TUVE HAMBRE Y NO ME DISTE DE COMER.
REFLEXIÓN SOBRE LA CRISIS ALIMENTARIA


INTRODUCCIÓN.
La Asociación Teológica Ecuménica Mexicana (ATEM), atenta a las realidades humanas, ha creído necesario decir una palabra que invite a la reflexión y al compromiso ante la situación de despojo de los bienes más elementales para la vida digna, por la que atraviesa nuestro país y el mundo. Como cristianos y cristianas no podemos permanecer callados-as ante la “crisis alimentaria” causada por la voracidad de los poderosos, que está provocando hambre y miseria para millones de seres humanos.

I.- LA VORACIDAD DEL SISTEMA DE MERCADO.

El sistema neoliberal globalizado con sus leyes del Mercado y de lucro está ocasionando la muerte de personas, que viven en la miseria y no tienen lo necesario para poder vivir dignamente por estar excluidos de los bienes del progreso. Hay gente que no sabe si mañana encontrará qué comer, o si se quedará sin techo, o cómo hará para sobrevivir si se enferma o sufre un accidente; si mañana perderá el empleo, o si será obligada a trabajar el doble a cambio de la mitad, o si su jubilación será devorada por los lobos de la bolsa o por los ratones de la inflación. Existen ciudadanos que no saben si mañana serán asaltados a la vuelta de la esquina, o si les desvalijarán la casa, o si algún desesperado les meterá un cuchillo en el estómago; existen campesinos que no saben si mañana tendrán tierra que trabajar y pescadores que ignoran si encontrarán ríos o mares no envenenados todavía. Hay personas y países que desconocen cómo harán mañana para pagar sus deudas multiplicadas por la usura.

Hasta hace veinte o treinta años, la pobreza-miseria que trae hambre, se consideraba fruto de la injusticia. Ahora la pobreza, según la lógica del Mercado, es el justo castigo que la ineficiencia merece, o un modo de expresión del orden natural de las cosas, o el sacrificio que supone el progreso concentrador y consumista hegemonizado por unos cuantos privilegiados. El hambre puede merecer ahora lástima, pero ya no provoca indignación: hay pobres por la ley del mercado o la fatalidad del destino.

Los medios de comunicación, que muestran la actualidad del mundo como un espectáculo fugaz, ajeno a la realidad y vacío de memoria, bendicen y ayudan a perpetuar la organización de la desigualdad creciente. Nunca el mundo ha sido tan injusto en el reparto de los panes y los peces, y el sistema que lo rige y se llama pudorosamente economía de Mercado, se sumerge cada día más en un baño de impunidad.
El Mercado siembra miedo. Y el miedo crea clima de pasividad y entrega incondicional a las políticas de los gobiernos. La televisión se ocupa de que las torres de Nueva York vuelvan a derrumbarse todos los días. El Mercado predica la libertad, pero crea monopolios y somete a las leyes de la oferta y la demanda. La riqueza se concentra en manos de pocos, en nombre de la seguridad universal. ¿Y de qué seguridad se trata, si la gente vive en total incertidumbre y ni siquiera se tiene la seguridad de existir?

II.- LA CRISIS ALIMENTARIA FRENTE A LA ABUNDANCIA DE ALIMENTOS.

Vivimos actualmente uno de los momentos más dramáticos de la humanidad: la crisis financiera, que ha puesto en evidencia la ineficiencia del sistema de economía de Mercado, que afecta los capitales de los países ricos, pero que tiene repercusiones graves en las economías de los países pobres; y la crisis alimentaria que afecta directamente la vida digna de millones en el planeta.

Los alimentos se están escaseando y están fuera del alcance de los pobres a quienes no les alcanza para comprar lo necesario para alimentarse. Son ya 820 millones de África, América Central (Haití, Nicaragua, Guatemala), Asia (India, Afganistán, Bangladesh), que están en situación de hambruna. En México son 40 millones, entre los que se cuentan los indígenas, que están en la categoría de miserables y pasan hambre.
La crisis alimentaria está ocurriendo mientras hay suficiente comida en el mundo para alimentar a la población global. El hambre no es la consecuencia de la escasez de alimentos sino al revés; en el pasado, los excedentes de alimentos en los países centrales fueron utilizados para desestabilizar las producciones de los países en desarrollo. Según la FAO, el mundo podría aún alimentar hasta 12 billones de personas en el futuro. La producción mundial de grano en 2007/2008 está estimada en 2,108 millones de toneladas (un aumento de 4,7% comparado a la del 2006/2007). Esto supera bastante la media de crecimiento del 2% en la pasada década.
Aunque la producción permanece a un nivel alto, los especuladores apuestan en la escasez esperada y aumentan artificialmente los precios. De acuerdo con la FAO el precio de los granos de primera necesidad se incrementó un 88% desde marzo de 2007.
Los tratados de libre comercio han forzado a los países a “liberalizar” sus mercados agrícolas: reducir los aranceles a las importaciones, además impuestas, y nunca en las mejores condiciones para promover el crecimiento de su economía. Es el caso de los alimentos, que producidos al interior resultan más caros. Por ello los países periféricos se han convertido en adictos a las importaciones de alimentos baratos. Ahora que los precios se están disparando, el hambre está creciendo.
Muchos países que hasta hace poco producían suficiente comida para su propia alimentación, fueron obligados a abrir sus mercados a productos agrícolas del extranjero. Al mismo tiempo, la mayoría de las regulaciones estatales sobre existencias de reserva, precios, producciones o control de las importaciones y exportaciones fueron desmanteladas gradualmente. Como resultado, las pequeñas exportaciones agrícolas y ganaderas de todo el mundo no han sido capaces de competir en el mercado mundial y muchos se arruinaron.
Después de 14 años del TLCAN (Tratado de Libre Comercio de Norte América) en México se generó una crisis, llamada con frecuencia la “crisis de la tortilla”. De ser un país exportador, México pasó a ser dependiente de la importación de maíz de Estados Unidos. Actualmente México importa el 30% de su consumo de maíz, y durante el último medio año, crecientes cantidades de maíz de los EEUU fueron súbitamente derivadas a la producción de agrocombustibles. El maíz “disponible” para los mercados mexicanos disminuyó, provocando un aumento de precios y dejando al país sin ninguna seguridad alimentaria.
Bajo las reglas del libre comercio, la protección de los alimentos se ha convertido en un crimen. Los organismos financieros multilaterales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, no buscan generar mecanismos para concebir y fortalecer la soberanía alimentaria de los países empobrecidos, sino que están promoviendo la ayuda alimentaria, que en realidad es un apoyo encubierto a las mismas transnacionales, que tradicionalmente son quienes venden al Programa Mundial de Alimentos los granos que “caritativamente” les entregan a los hambrientos, con la condición de que ellos mismos no produzcan los alimentos que necesitan.
Estas mismas políticas neoliberales de las últimas décadas han expulsado a millones de personas de las áreas rurales hacia las ciudades donde la mayoría de ellos acaban en barrios pobres, con una vida muy precaria. Los últimos son las primeras víctimas de la crisis actual, pues no tienen modo de producir su propio alimento. Su número ha aumentado dramáticamente y tienen que gastar una gran parte de sus ingresos en comida. De acuerdo con la FAO, en los países en vías de desarrollo la comida representa hasta el 60-80% del gasto de los/las consumidores/as. Un aumento brusco en los precios condena a grandes mayorías al hambre.
En los países de América Latina, los capitales privados de las agro-empresas están produciendo para la exportación y su objetivo es la ganancia y la concentración del capital. Ellas son las que determinan las políticas de producción en el campo. Los pequeños productores han visto disminuidas sus ganancias y las oportunidades de comerciar sus productos, lo que hace que abandonen el campo porque no sacan ni para su subsistencia. Los gobiernos en lugar de dar derramas de dinero al campo, importan alimentos para solucionar el problema del abasto, poniendo en peligro la soberanía alimentaria de los países. A lo sumo, ponen en marcha programas de compensación social que son meras limosnas a los campesinos, que no aguantando la situación, optan por la emigración a las grandes ciudades, a los Estados Unidos, a la Unión Europea, a Australia, y Japón.
La crisis energética está ligada a la alimentaria. Los grandes ganadores de la crisis alimentaria son también actores centrales y grandes ganadores en la promoción de los agrocombustibles: las trasnacionales que acaparan el comercio nacional e internacional de cereales, las empresas semilleras, los fabricantes de agrotóxicos.
Los energéticos se encarecen cada vez más y los países buscan alternativas para substituir el petróleo por otros combustibles, que sean más baratos, menos contaminantes y que estén menos politizados que el oro negro. Esta alternativa la están ofreciendo los biocombustibles, extraídos del maíz, de la caña de azúcar y de otros granos, lo que hace que se dediquen millones de toneladas de dichos granos a la producción de etanol y se le arrebaten a la alimentación de las personas. Esto causa la especulación de los alimentos, que escasean cada vez más y suben de precio. Ahora es más importante alimentar los automóviles y los animales que las personas.
Los países ricos dicen estar preocupados por la situación porque ven amenazado el sistema que los beneficia y puede llegar a límites insospechados, pero son ellos mismos lo que con sus leyes del Mercado, han causado la exclusión y el hambre. Los organismos internacionales (ONU, FAO, FMI, BMD, OMC) están buscando alternativas a la crisis alimentaria, pero no llegan a ponerse de acuerdo y cuando lo logran, siempre hay países que se oponen y echan abajo los acuerdos alcanzados. Su objetivo es defender el sistema que les proporciona sus cuantiosas ganancias y no el de solucionar la situación de los pobres. Las políticas de apoyo incondicional al capital privado, trasnacional son las causantes de esta situación.

III.- UNA MIRADA TEOLÓGICA.

Toda esta situación es contraria al proyecto del Reino de Dios, anunciado y hecho presente por Jesús, que no admite estas escandalosas desigualdades. La lógica del compartir contradice la lógica del acumular.
1- RESTITUIR LO INJUSTAMENTE ACUMULADO.
La acumulación y especulación son los dos pilares sobre los cuales se sustenta el actual sistema de mercado. Se ha llegado a tal situación que la vida de millones de personas está al límite. El anuncio y la práctica del Reino apelan a mirar de manera distinta el mundo. Esa mirada es la que Zaqueo (Lc. 19,1-10) asume después de conocer a Jesús. Una mirada que no se queda a la expectativa sino que le exige actuar, y desde ahí, se compromete a entregar desde la mitad de sus riquezas hasta restituir cuatro veces más lo que injustamente recaudó empobreciendo a otras y otros.
Ese proceso de conversión le lleva a comprender que su oficio de recaudador de impuestos es una práctica del imperio romano que resta vida a él y a su pueblo. De ahí, él se explica también el descontento de la gente y el desprecio que sienten hacia su persona. La respuesta radical de Zaqueo parte de reconocerse persona y experimentar la misericordia cuando Jesús lo llama por su nombre y le indica “baja enseguida pues hoy tengo que quedarme en tu casa”.
El movimiento que Jesús le pide a Zaqueo es que deje a un lado las prácticas a las que está acostumbrado desde su poder; que baje de donde se subió aprovechándose de sus habilidades para pasar por encima de las personas y se coloque al lado de la gente a la que pertenece. Zaqueo forma así parte de un Reino que se refleja en acciones de libertad – acepta-; de justicia –restituye-, y verdad -abandona la corrupción-.
Como contraste a la respuesta de Zaqueo, el joven terrateniente ( Mt. 19, 16-22) que está en búsqueda como Zaqueo, se le acerca a Jesús y le pregunta ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna? Jesús le responde “si quieres ser perfecto vende todo lo que posees y repártelo entre los pobres, después ven y sígueme”; sin embargo el joven rico se marcha triste, no está dispuesto a cambiar las lógicas que los hace tener riqueza.

2- COMPARTIR.
En el pasaje de los panes y los peces (Mc 6,30-42), ante el problema del hambre aparecen claramente dos lógicas de solución: la de los discípulos, que preocupados por el hambre de la gente, piensan en comprar pan, pero no les parece posible porque no tienen los recursos suficientes. Por tanto, proponen el mandar a la multitud a sus casas para que ellos mismos solucionen su problema. Y la de Jesús que es la de compartir. Primero hace responsables a los discípulos de buscar solución al problema del hambre, y luego les muestra el camino del compartir, que soluciona el problema con creces, ya que no únicamente ajusta, sino que sobra.
La lógica de los organismos internacionales que están a favor de los intereses de los poderosos, que han creado la crisis por su desmedido afán de lucro, es la de los discípulos: el dinero para comprar víveres para los pueblos que están sufriendo la hambruna. Por tanto, esta lógica ni soluciona el problema de hecho, ni está conforme a la lógica de Cristo. La solución no está en el comprar y luego dar migajas a los pobres, sino en el compartir en la justica y la fraternidad. Esto es lo que tendríamos que hacer. El camino de los poderosos tendría que ser el de Zaqueo (Lc 19,1-10) que al sentirse tocado por la presencia de Jesús, comparte sus bienes, entre los pobres y entre los que había defraudado, lo que significó abandonar el camino de la explotación.
El Reino de Dios se hace presente en los pequeños signos que ponen los pobres (Mt 11,4-6). De la pobreza compartida brota la vida digna al estilo de Jesús, que siendo rico se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza (2Cor 8,9).

3- EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA.

En la oración del Padre nuestro, el Señor Jesús enseña a pedir por lo estrictamente necesario ( Q; Lc 11.3/Mt 6, 11). El pan tiene un sentido comunitario, el creyente no es propietario del pan, el cual es dado para compartir. El pan es una cosa preciosa, el pan forma parte de la creación, por lo tanto tiene una función social.

Danos hoy: Dios se manifiesta en el presente, en la realidad cotidiana, en la dádiva del pan necesario. Tener lo necesario para vivir dignamente es lo que pedimos al Señor, esto lleva a no estar demasiado preocupados por el alimento y por el vestido, a tal grado que lleguemos ser capaces de arrebatarlo de las manos de los pobres, para asegurarnos el futuro.

Aquí podemos citar a Enrique Dussel, que respecto a la conciencia de la injusticia de Fray Bartolomé de Las Casas, dice: “Llegando Diego Velázquez a la villa del Espíritu Santo, y como ‘no había en toda la isla clérigo ni fraile’, le pidió a Bartolomé celebrara la eucaristía y les predicara el evangelio. Por ello, Bartolomé se decidió ‘a dejar su casa que tenía en el río de Arimao’ y ‘comenzó a considerar consigo mesmo sobre algunas autoridades de la Sagrada Escritura’. Es importante el texto bíblico que sirvió de punto de apoyo para la conversión profética del gran luchador del siglo XVI: ‘Fue aquella principal y primera del Eclesiástico capítulo 34: ‘Sacrificios de bienes injustos son impuros, no son aceptadas las ofrendas de los impíos. El Altísimo no acepta las ofrendas de los impíos ni por sus muchos sacrificios les perdona el pecado. Es sacrificar al hijo en presencia de su padre robar a los pobres para ofrecer sacrificio. El pan es vida del pobre, el que se lo defrauda es homicida. Mata a su prójimo quien le quita su salario, quien no paga el justo salario derrama su sangre’. Comenzó –continúa- Bartolomé, digo, a considerar la miseria y servidumbre que padecían aquellas gentes (los indios). Aplicando lo uno (el texto bíblico) a lo otro (la realidad económica caribeña), determinó en sí mismo, convencido de la misma verdad, ser injusto y tiránico todo cuanto acerca de los indios en esta India se cometía’.
Bartolomé no pudo celebrar su misa, su culto eucarístico. Primero liberó a sus indios (‘acordó totalmente dejarlos’) y comenzó su acción profética, primero en Cuba, después en Santo Domingo, posteriormente en España y después en todos los reinos de las Indias, ‘quedando todos admirados y aun espantados de lo que les dijo’.
Un mismo grupo de hombres, en torno al mismo sacerdote pueden ofrecer panes semejantes por su estructura real. Sin embargo, uno rendirá culto al ídolo y, al comer el pan, ‘comerá su propia perdición’, mientras que otro comulgará de la vida del Cordero degollado. ¿Cuál es el criterio que permite discernir la rectitud del que ofrece?
La conclusión es clara. Dios no puede recibir el pan robado al pobre, el pan de la injusticia tanto personal como estructural.
Perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores. La sexta bendición del libro judío es la condonación de las deudas. ¿Existe una relación entre la petición del pan y la petición del perdón? El pecado deshace el tejido comunitario; el pecado no tiene una calidad moral. El desorden moral es el síntoma o la manifestación de la separación de Dios, de la pérdida de la relación con El. Es por eso que el creyente tiene necesidad tanto del perdón como del pan. El perdón está en el centro de la predicación y de la oración de Jesús, el perdón consiste en el hecho de restablecer la condición del individuo, porque es un acto creador de vida y de la comunidad; el perdón reconcilia con Dios con los hermanos y hermanas.

No nos dejes caer en tentación mas líbranos del mal; el mal es una potencia destructora que destruye la vida y el ser humano es totalmente responsable del mal que azota al mundo.

La tentación del poder nos ha conducido a crear la desigualdad que provoca un sistema económico en donde existe el explotador y el explotado, en donde el YO ha suplantado al NOSOTROS. El comercio injusto no es otra cosa que el resultado del mal que hemos permitido y fomentado, que engendra a los malos, que son personas que olvidan a Dios, al Dios justo, proveedor de lo cotidiano, que utilizando esa potencia destructora que es el mal, tan solo se preocupan de su propio bien, que no son capaces de percibir la presencia de Dios en los rostros de aquellos y aquellas que esperan el pan de cada día.

Para todos aquellos y aquellas que cayendo en la ideología del consumismo, creyendo que el ser humano adquiere poder en relación a la acumulación de bienes, es necesario pedir perdón para restablecer la paz en ellos mismos, con Dios, y con sus prójimos. Esto nos dará libertad de restaurar nuestra relación comunitaria, el deseo de compartir el pan nuestro, cotidiana y permanentemente.


4- EL PAN ES DE TODOS.

En la concepción de la persona humana y la sociedad tenemos que partir del principio de la dignidad humana. El hombre y la mujer tienen una dignidad que los convierte en el centro de la sociedad y principio de derechos que no deben ser violados. Han sido creados por Dios a su imagen y semejanza (Gen 1,26) y además han sido redimidos por Cristo, quien ha entregado su vida para que todos seamos hijos e hijas de Dios. Esta dignidad humana debe ser respetada por todos, especialmente por las instituciones sociales y políticas cuyo principal compromiso es el de contribuir al desarrollo integral de la persona.

Este principio ha sido adulterado en el sistema de economía de Mercado, porque se consideran más importantes las mercancías, que las personas. Ya no se les estima tanto como sujetos de derechos, sino como clientes a quienes se les venden objetos que dan ganancia a los productores, como consumidores cautivos y si alguien no tiene la capacidad de producir y consumir, sobra, no interesa en esta sociedad de consumo. En el mundo neoliberal los pobres quedan excluidos, sobran, son invisibles. No importan sus necesidades, porque lo que importa es la acumulación de capital.

Es por esto que se tiene que recordar con insistencia este principio para poder vivir en una sociedad pacífica, ya que de él se derivan otros principios rectores de la convivencia humana como el destino universal de los bienes. Dios ha creado todo para bien de todos, no únicamente de unos cuantos. El ser humano no puede prescindir de los bienes porque constituyen la condición básica para la existencia humana. Esos bienes son absolutamente indispensables para poder responder a las necesidades fundamentales, tales como alimentarse, crecer, comunicarse, madurar y conseguir otras finalidades que son propias de la persona humana.

La propiedad privada no es un derecho absoluto, sino que está limitado por el destino universal de los bienes. La justa distribución de la riqueza es la condición indispensable para el desarrollo de los pueblos y las personas.

La solidaridad es el principio que debe ordenar las instituciones sociales. La preocupación por el bien de todos es fundamental en la sociedad. La solidaridad implica la promoción y defensa de la dignidad humana y el que todos posean lo necesario para su desarrollo humano integral. Para los cristianos, la solidaridad es la expresión del amor, actitud fundamental del discípulo y discípula de Jesús: “Tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber…”(Mt 25, 35). Jesús pone como ejemplo de lo que se tiene que hacer con el prójimo, al Samaritano que se solidarizó con el que había caído en manos de los ladrones; al doctor de la ley le dice: “Ve y haz tú lo mismo” (Lc 10,37). Todos estamos llamados a reconocer la deuda que tenemos con los demás en la sociedad y a preocuparnos con visión de futuro, por la creación de condiciones que permitan a todos vivir con dignidad y disfrutar de los bienes de la creación.

La economía de Mercado es un sistema sin ética. No tiene visión humanitaria de las personas, para él existen sólo aquellos que tiene posibilidades de producir y de consumir, y esto en función del lucro. Es un sistema que depreda las dos fuentes de riqueza en el mundo: la naturaleza y la persona humana.


CONCLUSIÓN

Ante esta crisis alimentaria que se manifiesta con una lógica tan inhumana, la solución no puede venir de los países poderosos o de las instituciones internacionales, porque son ellas y ellos los que la causan, no pueden por tanto, creando el problema tener voluntad de solucionarlo. Ellos, a lo sumo, pueden crear ciertas condiciones que permitan la vida. La solución viene de los mismos pobres, quienes con sus pequeñas acciones van ayudándose, con la sabiduría de los pueblos a encontrar caminos de solidaridad y de compartir.

No se puede continuar con este sistema que acaba con las dos fuentes de la vida: la persona humana y la naturaleza. Se necesita reinventar uno nuevo en el que no sea el capital el centro de la atención y el lucro y la competencia las actitudes de las relaciones de producción y del comercio. La misma crisis financiera actual ha demostrado lo equivocadas que están las normas del Mercado. Es el Sistema neoliberal mismo el que se ha encargado de iniciar el desmoronamiento de algo que se creía infalible y que marcaba el final de la historia.

Se deben de intentar esas acciones solidarias, locales pero con una perspectiva global. En las que se pongan en práctica los valores de una nueva sociedad. Lo peor es quedarse pasivos contemplando la muerte de millones de pobres en el mundo. La fe en Cristo nos interpela y nos empuja al compromiso por la justicia y la vida digna.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Congreso Internacional ¿es verdad que Dios ha muerto?

Amigos:
Del 6 al 10 de octubre próximo, la Universidad Claustro de Sor Juana será sede del Congreso Internacional ¿Es verdad que Dios ha muerto? Diálogos y reflexiones desde la filosofía, la ciencia y la teología. Aquí participaran como ponentes magistrales teológos como José María Castillo, José Ma. Vigil, Jung Mo Sung, Rubem Alves, Enrique Dussell, entre otras y otros más.
Les invitamos a que participen en las conferencias que serán gratuitas. Revicen la programación y pidan sus becas a Fundación Ética Mundial.
Para los que nos puedan estar presentes o desplazarse a la Ciudad de México, habrá transmisiones vía internet.
No se pierdan esta magnifica oportunidad.
Para más informes, visiten la página del Centro de Estudios Ecuménicos, A.C.
http://www.oficinaonline.com/ecumenicos

lunes, 14 de julio de 2008

Ponencias presentadas en el VI Encuentro Nacional ATEM

Estimados amigos y amigas:
Para quienes desean tener más información sobre las intervenciones de los ponentes en el VI Encuentro Nacional de la ATEM, visiten la página del Centro de Estudios Ecuménicos, http://www.oficinaonline.com/ecumenicos, y lean los trabajos de Miguel Concha Malo y de Javier Ulloa.

MEMORIA DEL VI ENCUENTRO NACIONAL DE LA ASOCIACIÓN TEOLÓGICA ECUMÉNICA MEXICANA, ATEM


El compromiso del Pueblo de Dios con los derechos humanos y de la tierra: práctica, proclamación y construcción del Reino

31 de marzo, 1 y 2 abril 2008

Cuernavaca, Morelos

Presentación

Al considerar los casos de violación a los derechos humanos hacia migrantes, periodistas, movimientos sociales, pueblos indígenas, mujeres, niños, ancianos y ciudadanos con capacidades especiales, así como a personas de distintas creencias religiosas y preferencias sexuales diversas, no se puede pasar desapercibido que en este contexto social, también se han producido graves trasgresiones al mundo que todos habitamos, la Tierra.

La irracional explotación de los recursos naturales para garantizar el sostenimiento humano, ha producido daños irreversibles que nos afectan a todas y todos. La lucha por la dignidad humana y la vida, implican un esfuerzo conjunto, ecuménico, que sobrepase las barreras lingüísticas, étnicas, sociales, culturales, económicas, de género y de adscripciones religiosas.

A partir de esa reflexión, la Asociación Teológica Ecuménica Mexicana, ATEM, convocó a su VI Encuentro Nacional, con el tema “El compromiso del Pueblo de Dios con Derechos Humanos y de la Tierra: práctica, proclamación y construcción del Reino”.

La respuesta a la convocatoria fue plural y ecuménica: 42 hombres y mujeres, de entre 30 y 60 años de edad, provenientes de Cd. Guzmán, Jalisco; Cuernavaca, Morelos; Tlalnepantla, Estado de México; San Cristóbal de las Casas, Chiapas; Distrito Federal y Nuevo León. De confesiones católica, metodista, presbiteriana, bautista, pentecostal y reformada; algunos de ellos miembros de organizaciones civiles y académicos.

La intención fue reflexionar colectivamente en mesas de trabajo. Para ello, nos ayudaron Miguel Concha Malo –sacerdote dominico-, Javier Ulloa –pastor bautista- y Juan José Tamayo –teólogo- quienes compartieron sobre la situación de derechos humanos en México; el compromiso del Pueblo de Dios con derechos humanos y de la tierra, y una lectura teológica sobre derechos humanos, tierra y Reino de Dios, respectivamente.

El encuentro inicio el lunes 31 de marzo por la tarde, con una plática introductoria de qué es la ATEM y su trabajo. Los días siguientes se dedicaron a analizar la situación de los derechos humanos en México, así como cuestionar y reflexionar lo que las tradiciones cristianas, desde sus diferentes espacios, están haciendo al respecto. De tal forma que bajo la metodología del ver, juzgar, actuar y celebrar, los objetivos fueron:

v Realizar una lectura teológica sobre la realidad de los derechos humanos y de la naturaleza en México en un contexto internacional y latinoamericano.

v Elaborar un diagnóstico que ubique los temas analizados y sus desafíos en la reflexión y producción teológica, teniendo como el centro de su interés la denuncia, la exigencia y el cumplimiento de los derechos humanos y el cuidado conciente de la tierra.

v Elaborar una agenda de trabajo con líneas a discutir, profundizar, teorizar y sistematizar en la Asociación Teológica Ecuménica Mexicana, ATEM.

ASISTENTES

Párrocos

Pastores

Religiosas

Laicos

Académicos

Miembros OSC


9

4

7

2

2

12

MUJERES

17






HOMBRES

19






IGLESIA

CATÓLICA

CEB’s

Centros de D. H.

Sagrado Corazón de Jesús

Misioneros del Verbo Encarnado



IGLESIAS EVANGÉLICAS

Presbiteriana

Bautista

Reformada

Pentecostés

Metodista


ORGANIZACIONES DE LA

SOCIEDAD CIVIL

Centro de Estudios Ecuménicos

A.C.

Centro Antonio Montecinos, A.C.

Kairos

INESIN, A.C., Chiapas

Red Jalicience de Derechos Humanos, A.C.

Centro de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos “Fray Francisco de Vittoria”

ORGANIZACIONES DE PRODUCCIÓN TEOLÓGICA Y PASTORAL

Consejo Latinoamericano de Iglesias, CLAI

Centro de Reflexión Teológico, CRT.

Comunidad

Teológica de México, CTM




PRESENCIA ACADÉMICA

Universidad Autónoma del Estado de Morelos, UAEM

Universidad Carlos III de Madrid, España





ESTADOS PRESENTES

v Monterrey, Nuevo León

v Cd. Guzmán, Jalisco

v Cuernavaca, Morelos

v Cd. de México

v Tlalnepantla, Estado de México

v San Cristóbal de las Casas, Chiapas

En el VER del primer día, la mesa “Análisis de la realidad de los derechos humanos en el contexto latinoamericano e internacional. El caso de México”, el diagnóstico de Concha Malo, apuntó lo siguiente:

o México ha firmado instrumentos internacionales para salvaguardar los derechos humanos; sin embargo, su política doméstica se ha encaminado a vulnerabilizarlos. Existe una gran discriminación hacia grupos indígenas, minorías sociales y al ciudadano común.

o Bajo el pretexto de luchar contra el crimen organizado, hay un proceso de militarización en México; lo cierto es que esas acciones obedecen a los planes de seguridad impuestos desde los Estados Unidos. El ejército infringe los derechos humanos de las personas de los lugares donde se establece.

o Tendencia a la criminalización de la protesta social. El derecho a la manifestación y a la protesta social pacífica, se están considerando actos penados por la ley. Se impone una política del miedo que intimida a los ciudadanos y fragmenta las luchas sociales.

o La sociedad civil está tomando conciencia de su actuar, tan es así que la lucha por los derechos humanos es civil y es política que se hace desde las bases, tanto que las organizaciones civiles no permiten a los partidos políticos inmiscuirse.

México ha firmado instrumentos internacionales en materia de derechos humanos,

pero en su política interna no existe un apego a ellos.



Flecha izquierda, derecha y arriba: Derechos  Humanos en México en  México



La militarización en México obedece al Plan de Se criminaliza la protesta social

Seguridad norteamericano. para tener el control y desarticular

Vulnera la soberanía del país. los movimientos sociales que exigen el cumplimiento de los DESCA.

NUESTRA TAREA

Que los instrumentos internacionales de derechos humanos

sean reconocidos e integrados en la Constitución, y las ciudadanas y los ciudadanos

tengan libre acceso a la información e impartición de justicia equitativa.

Por su parte, Javier Ulloa resaltó que la reflexión teológica sobre el Reino de Dios, Pueblo de Dios y los derechos humanos, debe llevar a los cristianos y cristianas a asumir compromisos de vida en medio del contexto de desesperanza, sufrimiento y emergencia de todos los seres humanos. Es por ello que resaltó lo siguiente:

  • Jesús anunció el Reino de la vida, en donde la materialidad está al servicio de ella. Al poner en marcha este Reino, el ser humano recobra su sentido histórico con dignidad y libertad. Si las instituciones terrenales no promueven la vida y hay decisiones que afectan la dignidad humana afirmando a unos por encima de otros, entonces se trata de un anti-reino que no refleja la imagen de Dios.
  • El Reino de Dios no es selectivo y exclusivo del cristianismo, sino que reconoce el derecho y el valor de todos y todas. Jesús se opuso a las estructuras de su tiempo que atentaban contra la dignidad y los derechos de las y los más débiles de su pueblo. Por lo tanto, el Reino se impone a los anti-reinos sobrepasando todas las posibilidades de la historia humana, permitiendo ver a Dios encarnado en ella.
  • El pueblo de Dios se integra de las personas que luchan por afirmar la dignidad que les ha sido negada por estructuras anti-reino. Son personas que anuncian la Buena Nueva de salvación, desenmascaran a los falsos profetas que confían en las armas y justifican la violencia. El pueblo de Dios denuncia los múltiples pecados que se materializan en formas, estructuras y relaciones de muerte que se ensañan con los más indefensos.
  • Hay que tener conciencia del lugar que ocupamos y la responsabilidad que tenemos en anunciar y construir el Reino de Dios. El testimonio es vital para la credibilidad de la Iglesia ante el mundo en estos tiempos de derrumbes y de la monopolización de un sistema excluyente.

Los derechos humanos son parte integral

del anuncio y construcción del Reino de Dios



Llamada de flecha hacia arriba: El Reino de Dios es inclusivo, reconoce el derecho y el valor de la vida humana. Se integra por aquellos que anuncian y promueven la dignidad humana.


TAREA DEL PUEBLO DE DIOS

Anunciar las buenas nuevas y

denunciar los múltiples pecados que se materializan en formas,

estructuras y relaciones de muerte e impunidad.

A partir de las ideas vertidas por los conferencistas, los asistentes se organizaron en grupos y en torno a tres preguntas reflexionaron sobre los derechos humanos.

Ver ¿Cuál es la situación de los derechos humanos en el contexto en que te mueves?

  • Empobrecimiento y violaciones a los derechos humanos
  • Discriminación por color, raza, religión, preferencias sexuales y capacidades especiales.
  • Explotación de los recursos naturales por empresas transnacionales. Está en peligro el planeta.
  • En Iglesias se encubren pecados como el de la simonía y la pederastia. Los dirigentes negocian con el poder político.
  • La laicidad del Estado no se respeta, los gobernantes no tiene ética y las instancias federales encargadas de impartir justicia, vulneran los DESCA.

Juzgar ¿Cuáles son los obstáculos que se presentan en nuestras Iglesias para la promoción de los derechos humanos?

  • Se carece de práctica y experiencias en defensa de los derechos humanos al interior de las Iglesias.
  • No hay articulación entre procesos eclesiales pastorales con las organizaciones civiles que trabajan a favor de los derechos humanos.
  • No ha se ha generado una educación y conciencia ecológica social que incida en la transformación el entorno.
  • Hay mesianismo. Se sigue esperando a líderes que empujen a tomar decisiones individuales y colectivas.

Actuar ¿Qué acciones se promueven o se pueden promover en tu Iglesia para la defensa de los derechos humanos?

  • Llamar a la reconciliación del hombre y la mujer con la naturaleza, y generar pastorales integrales que defiendan la vida.
  • Posturas oficiales de las Iglesias a favor de los derechos humanos.
  • Lectura encarnada de la Biblia para no perder el objetivo en la construcción del Reino de Dios a favor de la vida.
  • Articulación de las Iglesias con las organizaciones de la sociedad civil para exigir el respeto y cumplimiento a los derechos humanos.

Al terminar la plenaria del trabajo colectivo se dio lugar a Juan José Tamayo. A lo largo de sus intervenciones tituladas “Apuntes para una lectura teológica sobre los derechos humanos, de la tierra y el Reino de Dios”, intentó responder a tres preguntas:

  • ¿Qué visiones tenemos de Reino y de Pueblo de Dios?
  • ¿Cuál es nuestra comprensión de la realidad y del cristianismo?
  • ¿Qué imagen tenemos de la religión y de la persona religiosa?

Al primer planteamiento comentó que se deben relacionar los derechos humanos y de la naturaleza con la idea de Dios y nuestros valores de cristianos. Y en este sentido, hay dos visiones de Reino y Pueblo de Dios muy interconectadas:

  1. Reino trascendente, espiritual y truinfalista que manifiesta la idea de una teocracia donde los derechos del Dios soberano están por encima de todo. Aquí los hombres y mujeres son vistos como seres de pecado a los que hay que redimir. La tierra forma parte de la creación de Dios, y sólo Él tiene el control sobre ella. La historia es lineal y los sujetos no pueden transformarla porque Dios se hace cargo de ella.
  2. Reino que se encarna en la historia de la humanidad, y que tiene como fin: anunciar la buena noticia, defiende la vida, libera al hombre y a la naturaleza de las estructuras de opresión, pregona la igualdad y dignidad de todos y en especial en las mujeres. El Reino es la comunidad donde todas y todos que son animados por la Gracia, colaboran en construir una “nueva tierra” y proyectan vida en toda su integralidad.

Diagrama de Venn

A la interrogante de la comprensión de la realidad y del cristianismo enfatizo que si ambos se ven como proyectos ilimitados, basados en el progreso y el dominio del hombre, entonces no hay posibilidades de verles como experiencias trasformadoras en el tiempo.

  • Debe haber una relación intrínseca entre los derechos de cada persona, de Dios y del cosmos.
  • La crisis planetaria que vivimos hoy día es resultado de la modernidad: una apuesta al progreso ilimitado en donde el centro de todas las cosas fue el hombre, quien dominó la naturaleza en beneficio del mercado y el capital económico.
  • El agotamiento de los recursos naturales, desmiente el mito de la modernidad. El mundo se convierte en un gran basurero por las grandes cantidades de deshechos tóxicos. Se atenta contra la diversidad natural, animal y humana.
  • Una concepción absolutista de Dios, de la realidad y del cristianismo no permite pensar ni generar procesos de liberación.
  • La naturaleza debe verse como cuerpo de Dios, porque ahí revela su trascendencia.
  • El cristianismo debe poner en marcha las utopías que vinculan a Dios con el hombre, la mujer y el cosmos para traer a la tierra liberación y festividad. Hay que celebrar la vida.




La realidad no es el progreso ilimitado y el dominio de la naturaleza a favor de los intereses de la raza humana.




La realidad permite la articulación de los derechos de Dios,

de las mujeres, los hombres y el cosmos.

El cristianismo debe posibilitar esa integralidad.

Con respecto a la tercera pregunta, nos planteó a manera de duda el cómo entendemos la religión: como una dependencia y sumisión, o cómo un medio de liberación. Sus reflexiones apuntaron que:

  • La religión es lo que religa al hombre con Dios.
  • La religión es la comunicación gratuita y desinteresada de Dios con los hombres.
  • Es una experiencia religiosa colectiva, donde la fe se vive no en el aislamiento del creyente, sino en una identidad grupal.
  • La religión tiene un horizonte ético con un proyecto moral.
  • Las religiones cósmicas como las indígenas, piden el cuidado y el respeto, el cariño de la tierra y luchan por los derechos de la naturaleza y de los pueblos originarios como parte de aquella.
  • Las religiones meta cósmicas como la judía, armonizaba muy bien los derechos humanos y de la naturaleza.

En el cristianismo, la libertad de Jesús se traduce en prácticas de liberación. La libertad debe ser para aquellos a los que la sociedad y la religión les negó la posibilidad de ser. Para comprender el papel de la persona religiosa, recuperó la propuesta de Jesús; él llamó a la vida, y no a la religión. Se opuso ferozmente a los líderes religiosos que se basaban en las leyes que promueven espiritualidades de muerte. Por lo tanto,

  • Si al creyente se le entiende como un ser lleno de pecados, donde su única tarea es arrepentirse, entonces no se le considera miembro de una comunidad donde se tejen relaciones sociales.
  • En el movimiento de Jesús, las mujeres encuentran su capacidad de ser sujetos. Jesús cuestionó las prácticas y discriminación hacia ellas.
  • Las jerarquías cristianas consideran que los creyentes, no son animados por la gracia, sino por la culpa; es decir, se les ve como seres espirituales y no corporales.
  • Las personas religiosas no son seres pasivos, que tienden a la desmovilización y separan su corporeidad de su espiritualidad. Son seres integrales, creadores, místicos y profetas en su tiempo y espacio; denuncian las estructuras de poder que oprimen y se solidarizan.
  • El creyente se debe entender como un ser que vive una experiencia religiosa a profundidad y no espectacular. El encuentro con Dios no depende del lugar, sino de la disponibilidad.

Diagrama de Venn

A manera de reacción conjunta entre las intervenciones de Juan José Tamayo y los trabajos en grupo sobre el compromiso del Pueblo de Dios con los derechos humanos y de la naturaleza, se presentan las siguientes reflexiones.

  • Nuestra misión es recuperar a la naturaleza dentro de la sociedad y viceversa. Es pensar la realidad como un todo.
  • La liberación del hombre es la liberación de la naturaleza.
  • Hay que recuperar los relatos bíblicos para crear utopías. Dios además de ser creador del mundo, tiene un cuidado especial para ella. Dios encomienda esta tarea al hombre. La naturaleza como cuerpo de Dios, revela su trascendencia.
  • El cristianismo debe poner en marcha de las utopías que vinculan a Dios con el hombre, la mujer, el cosmos para traer a la tierra liberación y festividad. Celebrar la vida.
  • La religión tiene un horizonte ético, con un proyecto moral. La ética consiste en un testimonio constante, con una utopía a seguir donde el creyente no se queda en el pasado ni en la contemplación. La ética cristiana lleva a un compromiso con los derechos humanos.
  • Fuerza de liberación y la persona como el contemplativo de la liberación, según Leonardo Boff, tiene como fin la denuncia profética de la trasgresión de los derechos humanos en el sistema donde existen estructuras de pecado. En este caso, el neoliberalismo y el capital.
  • El compromiso con la práctica de los derechos. A éstos hay que darles un contenido material: derechos ecológicos, sexuales, reproductivos, económicos, sociales, culturales. Todos estos derechos deben ser reconocidos en igualdad, siendo de vital importancia los reproductivos y sexuales, como una exigencia y reivindicación de la lucha de las mujeres y de toda la sociedad. El derecho al cuerpo y su goce.
  • Para cumplir con este gran proyecto, se necesita un Estado laico que permita poner en práctica los derechos humanos en todas sus diversidades, sin que se sufra cooptación de las minorías por parte de las mayorías.

Para ir concluyendo, los asistentes recuperaron lo reflexionado a lo largo de las plenarias colectivas y contestaron a tres preguntas generadas tanto de las conferencias como de las reacciones en grupo.

MESAS DE TRABAJO

  • ¿Cuál es el obstáculo que encontramos en nuestras Iglesias al impulsar los derechos humanos?

La estructura piramidal y la concepción de Reino de Dios trascendente, no permiten el compromiso con los derechos humanos Sin embargo, la Iglesia de base se encuentra muy comprometida con los derechos humanos: luchas por la tierra, por la solidaridad, comités, ayuda a migrantes y marginados. En muchas de estas luchas, las organizaciones civiles están inmiscuidas.

  • ¿Qué puntos e intuiciones significativas hemos descubierto, que nos invitan a seguir profundizando en nuestro compromiso con los derechos humanos y de la tierra?

Romper las estructuras de poder jerarquizadas. Los creyentes debemos asumir nuestra postura como ciudadanos. Vivir la ciudadanía dentro de una Iglesia que obstaculiza el Reino de Dios, que nos trata como objetos, debemos asumir el dolor y nuestra condición de sujeto liberador Diagrama de Venn

Reflexiones finales

Desde el horizonte del Reino, objetivo y sentido de la vida, predica y misión de Jesús, con el método de VER, JUZGAR y ACTUAR, evaluamos nuestra práctica y compromiso con los derechos humanos y el cuidado de la naturaleza. Las intervenciones de los conferencistas, a los asistentes nos permitieron ubicar las causas, problemas y desafíos sobre el tema.

Intentamos responder a la práctica del ecumenismo, porque es una forma de entender y vivir la Iglesia, pues la Iglesia de Jesús no es la católica, las protestantes, etc. El reino de Dios debe ser una práctica común. En este reto, se debe tomar más en cuenta la participación de las mujeres, la corporeidad, los símbolos trascendentes y no los materiales. Es ponerse a la altura y con misericordia los unos a los otros, con una caridad hermenéutica.

Hace falta una articulación y formar una red entre todas las Iglesias que vamos por el mismo camino. Todos debemos entrar a un compromiso mayor; no sólo hacer teología, sino liberación. Hay mucho trabajo de la base. La mayoría de la población está enajenada por el liberalismo, y nuestro compromiso debe ser mayor porque aunque en determinadas zonas de México la gente está en lucha, no todos lo viven.

Tomar en cuenta que la lucha por los derechos humanos es construir el Reino de Dios, y es en el mundo donde la Iglesia debe de construirse. Debemos cambiar la posición de los sacerdotes; ellos deben estar comprometidos con la transformación social y no es sólo tarea de los laicos. La base tiene mucha necesidad de ser acompañada, y tiene mucha esperanza. Hay laicos que están más preparados que los sacerdotes.

jueves, 10 de abril de 2008

Presentación libro La misión en tiempos de globalización. Un modelo alternativo de ser Pueblo de Dios, Iglesia incluyente

Dentro de las actividades del VI Encuentro nacional de la ATEM, se presentó el libro colectivo La misión en tiempos de globalización. Un modelo alternativo de ser Pueblo de Dios, Iglesia incluyente. Los presentadores fueron José Sánchez Sánchez y Ángel Sánchez Campos, y se hizo un recuento histórico de cómo fue el proceso de los trabajos que se incluyeron en el texto.

Desde el 2000, cuando se comenzaron a dar las primeras reuniones ecuménicas, la dinámica era que todos los participantes llevaran algunos aportes como ponencias, y después venía una discusión. La idea era producir teología, porque había una gran necesidad de ubicar las reflexiones en la línea de la liberación, y que se diera a conocer.

Se empezó en pequeño con la claridad de que era una organización ecuménica, en diálogo con las demás iglesias. Además, la reflexión teológica en la línea de la liberación, pasaba por momentos difíciles en el pontificado de Juan Pablo II, y esta reflexión defendería la postura crítica y liberadora que se hacia desde México. Pensamos en una organización ecuménica para evitar ataques y civil para ser más independiente en sus reflexiones.

La primera dinámica fue proponer un único tema para reflexionar, después la metodología fue pedir a personas específicas, miembros de la ATEM, que escribieran alguna ponencia, la pusieran a consideración, se hicieran grupos y se enriqueciera o criticara ese texto.

Los artículos que están en el libro son fruto de los aportes y recuperación de algunas ponencias que se presentaron en dos de las Asambleas anuales. Entre los autores se encuentran Juan Manuel Hurtado, Alfonso Vietmeier, Alejandro Ortiz, Rebeca Montemayor, José Sánchez, Ángel Sánchez Campos, Laura Manrique, y otros más.

Si usted tiene interés de adquirir el texto, por favor escriba a:

atem2008@gmail.com